sábado, 3 de febrero de 2007

JuGaNdO a Dadá_2...













JuGaNdO a Dadá


Me enamoré de una cabra verde pero jamás fuí correspondida. Desdeñosa, despreciaba mis joyas para buscar entre el verde fieltro un trozo de lechuga o de rábano. Nunca ha sido bien visto el amor de una mujer con una cabra. Pero yo -y os aseguro que no miento- la amaba plenamente. Con la pureza que da poseer cabellos rubios y un diente roto. Nuestros diálogos primitivos, llegaron a convertirse en un largo monólogo. Acabó hablando en otro idioma que yo no comprendía, solo por fastidiarme. Pero mi cariño no por eso se desvanecía, antes al contrario, permanecía fiel a mi juramento de eternidad. Fué solo porque ella quiso que no nos convertimos en la pareja perfecta y serena que tan pocas veces habrá de encontarse el caminante por mucho que llegue a caminar.


7 comentarios:

angeldreams dijo...

Es que asì son las cabras; tan difìciles de comprender a ratos.
Asì es el amor; siempre habrà uno que se enamora màs que el otro.
Asì somos las (alcachofas?) mujeres, nos fijamos en quièn no nos determina.
Asì son las cosas del amor....

Beso y feliz finde gwynette :)

ahhh dijo...

tienes toda la razón, quizá la pareja perfecta sea quien menos nos imaginemos...
¿una cabra tal vez? je,je

un beso

Arcángel Mirón dijo...

Es que una se enamora y ya no hay remedio.
Mi mamá, cuando era joven, estaba enamorada de Raphael (el cantante).
Qué se le va a hacer.

churra103 dijo...

La pareja perfecta , no se por que , se raja cuando ya no hay remedio y de ha convertido en presunta pareja perfecta . Lastima.

Besos

Marieta dijo...

yo me enamoré de un león rosado y un día como empezó tanto amor, un buen día también se acabó. Mi corazón quedó enredado con los pelos de su melena, apretados por ellos, se desangró.

Pero al igual que como con las cabras verdes, hay que dejar que echen pata y comiencen a andar.

Luis Eduardo dijo...

Lo que mas me gustó fué la alegoría al color verde... tengo debilidad por ese tono...

Un beso directo a tu corazón de alcachofa

Silvia dijo...

A mi me pasó lo mismo. Ciego Capricornio que no se dio cuenta ahira de lo que irremediablemente se dará cuando sea muy tarde... Qué yo era todo lo que siempre soñó