lunes, 23 de junio de 2008

partir, volver...


..para comprobar que el paisaje, que el paisanaje, son distintos, que ha llovido bastante desde la ultima vez que, juntos, pedimos un café que nos sirvieron ardiendo en taza minúscula, en la soleada terraza llena de turistas, y le dijiste al camarero que me lo traspasara a un vasito de cristal, que se me iban a quemar los "morros", aunque a mi no me importaba, te dejé hacer. Le hablabas mientras preparabas la cámara para hacerme una foto que me cogió a contrapelo y quedo un poco velada por el lateral derecho y la sonrisa cogida a traición, un poco triste. Pequeños pecados que no te conté, quedaron reflejados en la de la imagen. Me gusta especialmente esta foto con el pelo muy corto. Recuerdo que comentaste: no eres tú, sin melena. Y es cierto, estoy rara, quizás por eso me gusto. Parezco una guiri enredada entre guiris. Después añadiste: tienes un aire de funcionaria berlinesa. Y la sonrisa triste se volvió una ruidosa carcajada, pero de este momento no hay foto. El pelo me crece rápido, y siguiendo tus sabios consejos no he vuelto a cortármelo, al menos, no tan corto.
El viejo café de parada y fonda, está remodelado, ya no tiene el aire bohemio que tanto nos gustaba. Aún voy alguna vez. Intento sentarme en la misma mesa, las que hay fuera, la que queda a mano derecha antes de entrar, leo el periódico entre turistas, y siempre, siempre, me acuerdo de tu foto semi velada...


Los recuerdos son esencialmente una construcción de una variedad de fuentes y experiencias, y no son necesariamente un recuento fáctico de lo que sucedió
Conway

22 comentarios:

Camille Stein dijo...

partir... al volver el paisaje ha tomado su rumbo propio... pero nunca ha cambiado lo suficiente como para no reconocer los recuerdos que allí habitan

un beso

Churra dijo...

¿Y esa foto no puede verse ?
Nunca creí en eso de que no se debe volver a los sitios donde fuimos felices ( o donde nos dijeron que teniamos pinta de funcionaria berlinesa )
Un beso

La Gata Coqueta dijo...

Yo siempre me encanta volver a los sitios donde en un momente fuí muy feliz, pero luego ocurre lo que ocurre, ya no es lo mismo te lleva la ilusión pero la realidad es otra.

Pero todavia no me canso de repetir, tal vez lo estoy haciendo mal, tendre que olvidarme y borron y cuenta nueva.

Adíos amiga hoy no hay ingles...

TOROSALVAJE dijo...

Lo de funcionaria berlinesa no parece el cumplido del año, pero seguro que en su contexto debió ser divertido.

Besos y recuerdos imperecederos.

fgiucich dijo...

Aquellas tardes de cafè no se perdieron; viven en cada instante, en cada pantallazo del recuerdo. Muy hermoso. Abrazos.

Carlota dijo...

A mí me gusta cuando he vivido algo con alguien, reunirme con ese alguien y hablar sobre un recuerdo común... es muy constructivo verlo que cada uno ha retenido del mismo momento :). Un beso!

Bolero dijo...

Es cierto transformamos nuestros recuerdos, dejamos la realidad a un lado y la modificamos

muakkkkkkkkkkkkkkk

Enredada dijo...

Volver... cuando uno vuelve lo que encuentra sufrió cambios, aveces buenos, otras no tanto... pero jamás queda una realidad intacta como la dejamos al partir...
mil besos

De cenizas dijo...

¡Qué suerte, yo me encontré con una oficina de la Caixa! Y ya no servían horchatas de aquellas que daban vueltas en una máquina de paletas giratorias.

besos

AMYLOIS dijo...

Que hermosura de recuerdo.

Sibyla dijo...

Tenemos esa libertad, acudir todas las veces que queramos donde creímos ser felices al estar con alguien especial...que tal vez significó mucho para nosotros.

En nuestra mano queda reflexionar si merece la pena hurgar en la herida, o decidirnos a descubrir un nuevo Café para tomarlo leyendo el periódico...

Besitos guapa:)

Nootka dijo...

Los recuerdos los recuerdos, yo tengo tan mala memoría... debería escribir un diario con todo lo que la gente me dice.
Desde luego la realidad realidad asi en frío y objetiva no sé si existe en algún lugar y menos en una mente humana, llena de emociones y sensaciones.
Besitos, linda!!

LlunA dijo...

El café...cualquier rincón está lleno de algo...de un algo nuestro...de nuestros recuerdos...

el nombre... dijo...

Qué aire nostálgico y poético, cuánta ternura en este post, Gwynette!!!
Leerlo fue como hacer deshacer un caramelo en la boca...
Seguro! Dejate el pelo largo, éso posta! El cortito da un aire francés interesante, pero el largo es tan femenino...

Con respecto a Conway, compartimos perfectamente nuestra opinión sobre los recuerdos...

Besotes

Eva dijo...

Yo creo que, en realidad, nunca recordamos las cosas como sucedieron, sólo trocitos fragmentados, magnficando los detalles, conviertiendo ilusiones en realidades. La memoria es un mal terreno para edificar.

Besos.

thoti dijo...

.. los mejores reflejos se captan con la intención del que mira..
.. seguro que si le hace otra foto, en otro café, con el pelo como sea, seguro -digo- que está guapa también..
.. besos desde mis colinas Gwynette..

Malvada Bruja del Norte dijo...

Ana Belén canta algo que es más o menos así: "En Macondo comprendí que en el lugar que has sido feliz no has de volver"

jnj dijo...

Y cuanto menos recuento fáctico, mayor hermosura en el recuerdo.

Un abrazo.

Furtiva dijo...

Es lo que tiene la memoria: es flexible, se adapta a nuestras necesidades, deseos o gustos.

Si en verdad es así, la Historia no es más que un recuento de vanindades.

elshowdefusa dijo...

La curiosidad mató al gato.

¿El amor es como una alcachofa? No he podido evitar venir al blog a buscar la respuesta. Y ahí estaba, en el título. Va perdiendo sus enigmas, hasta quedar en nada.

Y he pensado en lo mucho que me gustan las hojas de las alcachofas que me hace mi madre. Y lo mucho que disfruto del regusto que dejan las puntas en mi boca. Y las pocas veces que he acabado comiéndome su corazón. Demasiada carne... prefería morder poco a poco las hojas.

Y, vaya, resulta que sí. Que el amor es como una alcachofa. Me ha gustado mucho.

Laluz dijo...

Y nunca logramos recuperar los recuerdos tal como los vivimos, por más esfuerzo que pongamos.

ahhh dijo...

"Aunque podamos demostrar bioquímicamente que cuando se forma un recuerdo se producen unos modelos de sinapsis, que determinadas moléculas se adhieren entre sí, cuando se crea un recuerdo y luego se vuelve a recordar, nuevamente se activan los procesos bioquímicos, de forma que, en cierto modo, cada vez que se recuerda algo se vuelve a revivir lo recordado. Cada vez que se reaviva un recuerdo se reconstruye biológicamente".
Eduardo Punset, "El viaje a la felicidad"

Recordar es revivir algo sucedido de otra manera. Y eso es hermoso, nos permite vivir varias veces un mismo acontecimiento...

un beset