sábado, 14 de marzo de 2009

fabulous crooner...


















Cuando lo conocí, lo primero que me llamó la atención fue su voz.
Más tarde supe que tenía vocación frustrada de cantante.
Estuvimos un tiempo muy corto de "roneo" y al poco, empezamos a salir.
Era un tipo agradable y cariñoso, solo tenía en su
contra la malograda carrera de cantante.

Practicaba conmigo ante cualquier situación. Su vida era un musical. A la mínima ocasión, me cantaba enamorado: "voy a pintar, las paredes con tu nombre mi amooor".
Le veía capaz de hacerlo. Estaba temerosa de encontrarme, al salir de casa, cualquier mañana, con mi nombre estampado por todo el vecindario.

Llegó la primavera y cambió un poco el estilo, se decantó por la balada:
"antes que ver el sol, prefiero escuchar tu voooz". Como un bucle infinito una y otra vez: "antes que ver el soool...".
Yo me iba a la playa a tomar el sol, adoro el sol, es mi fuente de vitaminas,
y mi época preferida para ponerme tostada.
Pero el prefería escuchar mi voz. Me iba sin él

En verano nos fuimos de vacaciones a la otra punta de la península. Me regaló su canto hasta llegar a Cuenca, aunque como no tenía muy aprendida la canción, sólo entonaba el estribillo, no avanzaba en la letra: "no quedan días
de verano para pedirte perdón, para borrar del pasado el daño que te hice yooo...".
Agotado se durmió buena parte del viaje, y yo, aliviada, pude sacarme los tapones de los oidos.

El otoño fue muy benévolo, con temperatura casi veraniega.
En esa época, él estaba un poco sombrío. Le dio por entonar: "los celos son alfileres que no me dejan vivir, quien quiera saber de celos, que me lo pregunte a miiii". Empecé a alarmarme. Lo tranquilicé. Cariño, todo está en orden.

Llegó el invierno, con sus días grises, los abrigos de paño y la calefacción a 23 grados y su voz fue languideciendo. Estaba ensoñado y me miraba con tristeza. Creí que le estaba rondando un resfriado y salí a la farmacia a comprar "Desenfriol". Cuando llegué a casa me cogió las manos y con los ojos húmedos, tarareó muy quedo: "cada vez que decimos adiós, me muero un poco. Cada vez que decimos adiós, me pregunto por qué un poooco…".

Supe que había llegado el momento del adios. El chico del cante, emigraba. Le hice la maleta, le puse el "Desenfriol" en el bolsillo de la americana y lo acompañé a coger un taxi. Hasta el día de hoy.

Me han dicho que ahora vive en Adliswil, en Suiza, con una secretaria de dirección muy graciosa, rubia y pálida, una buena persona que lo trata a cuerpo de rey. Sólo los que hilan con el hilo muy fino, le encuentran un pequeño defecto a la beldad que acompaña a mi ex: es un poco dura de oído.

.

26 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

Pobrecillo, le va a costar adaptarse. Yo no sé si le habría dejado ir; creo que siempre es necesario alguien como él a tu lado.

Cariñitos.

Piel de letras dijo...

Menos mal que no conocía aquello de "voy a poner cadenas en ti, para que no te vayas"... jejeje
Saludos, corazón de alcachofa.

Apapachos y besos

TORO SALVAJE dijo...

Lo estaba pensando mientras leía..., al final encontro su media naranja.

Todo tiene solución.

Besos.

Ananda Nilayan dijo...

Siempre hay un roto para un descosido. Abrazo en forma de semicorchea ^^

Lucía dijo...

Yo ya le habría despachado cuando empezo a cantar eso de los celos... qué mal rollo.

Besos.

LlunA dijo...

Ays todo el día con la radio a cuestas!!! ejejjeje

Un Petonet
:)

rodri dijo...

Maravillosa unión de música y literaratura...relato sonoro...
BESOS

fgiucich dijo...

Otra de tus genialidades descriptivas. Abrazos.

Moony-A media luz dijo...

Bueno, dicen que todos tenemos alguien que encaja con nosotros.

Me ha encantado... tienes un don especial para escribir.

Un beso grande.

JuanMa dijo...

Eres genial, Gwy :)

Pero, ¿sabes qué? Me sentía identificado con el pobrecito. Yo no canto, pero también creo que sufro a veces cierto "exceso de entusiasmo"...

Besos calladitos.

Paloma Zubieta López dijo...

Celebro los buenos tiempos de la música y con mayor ahínco, los de la letra que nos vienen tocando hace un rato ya. ¡Besos mil a ritmo de vals!

Le Mosquito dijo...

Suerte que has tenido. Servidor tuvo una novia chiflada por "la balada de la trompeta", y todos los días, a la salida del conservatorio, venía a visitarme en solfa.
Sordo, que estoy.

Beatriz dijo...

Desentonada compañía pero llena de ternura. Muy buen relato.

Nausicaa dijo...

Jajaja! Q historia más divertida, y he cantado todas las canciones eh! Mi carrera de cantante tambien fue truncada (en este caso por mi falta total de oido :P)

Susy dijo...

Me produce ternura lo que cuentas pero yo no hubiera aguantado tanto, la verdad.
Una preguntita malévola
¿En la más íntima intimidad también cantaba? y de hacerlo ¿de qué repertorio solía tirar? o era siempre la misma canción?.

A ver si va a resultar que la rubia suiza le ha encontrado a la cosa su "aquél" fetichista :)y por eso le trata a cuerpo de rey.

Bsss.

Bssss.

Madame Vaudeville dijo...

Ficción o no... buen textito, alcachofilla. Muchos besos-

eMiLiA dijo...

Jajaja, ¡¡qué historia más bonita!!
Era como tener una rocola portátil y humana!

Pero, Dios, qué cansador sería eso!

Muy lindo el texto. Me hiciste sonreír en una tarde grisácea.

Un besoo

:)

Juanlu dijo...

A medida que leía, una sonrisa aparecía en mi rostro...

Gran lectura.

thoti dijo...

.. genial alcachofita.. que preciosidad de texto.. me has hecho reir y pasar un buen rato.. te he leído muy a gusto.. yo creo.. no se.. para mi que este, más que un cantante, era un interprete regularcillo.. y pesao un rato.. jajaja ;-)

.. besos, silenciosos..

Gorka Níbal. dijo...

¡Alcachofas! ¡Mmmmmm!
Qué no daría yo por unas alcachofas salteadas con buen pata negra.

Laluz dijo...

Pues le cantás vos ahora: "que te vaya bonito, que no te vaya mal, y que el tiempo te deje donde tengas que estar"
Besos!

De cenizas dijo...

Un poco pesadito...debía de ser...
Yo creo que tuviste suerte de que se fuera con la suiza...y la suiza tiene suerte de ser un poco sorda.. :)

Muy bueno el relato y sus conexiones musicales.

besos de Cynar.

Landahlauts dijo...

Aguantaste más de lo que cualquiera (con el oído sano) hubiera aguantado. Que vaya con Dios...

Casilda dijo...

Yo le hubiera estragulado....en plan "muerte del pajarito cantor "..
Genial historia.
Besos mudos.

Marcelo Gallardo Castro dijo...

yo también canto; y me apasiona mucho la música....que te habría cantado yo???
besos.

http://mi-sucucho.blogspot.com

Emilio dijo...

Genial, sólo eso.