sábado, 18 de noviembre de 2006

Julia L. Ortiz-Griffin












Tu última carta

En aquella carta me decías "Te adoro". En mi carta te respondí "Te aprecio". No hubo más cartas entre nosotros y jamás nos volvimos a ver. Mi vida se llenó de otras misivas, esperanzas, ilusiones y desengaños. Mas pienso, ¿por qué recuerdo ahora tu última carta?. Tal vez, este poeta cansado examina, revisita, revive sus posibles e imposibles vidas y lamenta que sólo una se vistió de sol y tantas otras quedaron desnudas y frías en algún rincón de su existencia.


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5 comentarios:

ahhh dijo...

Lo que pudo ser y no fue (o no es).
Produce mucha rabia saber que se ha esfumado la posibilidad de ser tan feliz, de encontrar algo de lo que andábamos buscando.
Un aprecio muy grande puede tan fuerte o más que una adoración...


un beso

freeway_flyer dijo...

la vida es un viaje con distintas estaciones, hay que intentar no equivocarse y apearse en la adecuada, pero a veces es tan dificil saber si debemos parar o proseguir nuestro viaje...

fvalenciano dijo...

¿Qué hay que hacer para sentarse ahí a ver pasar el día? los días...

Gwynette dijo...

verdad que transmite paz? :)

Cariños de alcachofa

IrV dijo...

:-(